Dieta mediterranea y el aceite virgen extra

Tipos de aceite de oliva

A diferencia de otros productos alimentarios, el aceite de oliva virgen extra debe ser analizado, como define la normativa, tanto desde un punto de vista químico como sensorial. Los resultados de ambas analíticas tienen igual importancia a la hora de clasificar el aceite virgen en sus diferentes categorías comerciales. Existen cuatro categorías comerciales del aceite de oliva que deben estar siempre indicadas en las etiquetas o en los envases. La diferencia entre ellos es notable.

Aceite de oliva virgen extra: se trata del aceite de mejor calidad. Se obtiene directamente de las aceitunas a través de procesos únicamente mecánicos. Su sabor debe ser impecable y no puede presentar ningún defecto organoléptico. Su puntuación organoléptica (sabor, olor, color, etc), debe ser igual o superior a 6.5. Su acidez, expresada en ácido oleico no debe ser superior al 1%.

Aceite de oliva virgen: aceite que presenta defectos organolépticos y no puede ser calificado como virgen extra. Esto quiere decir que las aceitunas no han sido tratadas adecuadamente y/o que su proceso de elaboración es defectuoso. Su acidez no debe superar el 2%.

Aceite de oliva: se crea a partir de la mezcla de aceites de oliva refinados y aceites de oliva vírgenes (el refinamiento consiste en extraer los defectos a través de procedimientos químicos, pero así pierden la mayor parte de sus virtudes) . Su acidez no debe superar el 1,5%.

Aceite de orujo de oliva: es la mezcla de aceites de orujo refinados (el rechazo de la producción del aceite virgen extra, la piel, la pulpa y el hueso de las aceitunas) con aceites de oliva vírgenes. Su acidez no debe superar el 1,5%.

Finalmente, remarcar que la acidez del aceite no está ligada al gusto del aceite. La acidez es un coeficiente de laboratorio, que mide la proporción de ácidos grasos libres que contiene la muestra y sólo sirve para catalogar los aceites y establecer que sus aceitunas han sido tratadas correctamente.

Aceite virgen extra

La dieta mediterránea se caracteriza por la abundancia de alimentos de origen vegetal como las frutas, hortalizas, legumbres, el aceite virgen extra, los frutos secos y los cereales. Esta se complementa con alimentos de origen animal como los productos lácteos, los huevos, el pescado y las aves.

El aceite de oliva virgen extra es el principal condimento y la principal fuente de lípidos de la dieta mediterránea. El aceite virgen extra de arbequina conserva todas las propiedades presentes en la arbequina como los aromas, las vitaminas, los minerales y los antioxidantes.

Una de las propiedades más saludables del aceite virgen extra de arbequina es el alto índice de ácidos grasos monosaturados y antioxidantes. Tanto el ácido oleico (monosaturado) como el ácido linoleico (polisaturado) son fundamentales para la salud los cuales nuestro organismo no puede sintetizar por sí solo. Estos ácidos grasos son conocidos como esenciales y consumiendo aceite de oliva virgen extra se aportan al organismo las necesidades básicas de estos nutrientes.

El aceite de oliva virgen extra y sus efectos en la salud.

Entendemos que hay mucha información sobre los efectos del aceite de oliva virgen extra y la salud. Por este motivo queremos informar sobre este tema de la manera más objetiva y transparente, por lo que proponemos la revisión de los contenidos publicados por la EFSA (EuropeanFood Safety Authority - Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria) en abril de 2011, realizando un "Claim" (reivindicación) sobre los efectos del consumo de aceite de oliva en la salud aquí.

La EFSA concluye que el consumo de aceite de oliva virgen ayuda a mantener la salud del sistema cardiovascular y promueve la salud del corazón. También concluye que el consumo de aceite de oliva virgen extra regula el nivel de azúcares en la sangre, ayudando a mantener los niveles de colesterol (HDL y LDL) adecuados para la salud.

Por otra parte, también señalamos el estudio PREDIMED, financiado en 2003 por el Instituto de Salud Carlos III del Ministerio de Salud de España, sobre los efectos beneficiosos de la Dieta mediterránea sobre la prevención primaria de las enfermedades cardiovasculares.

Para finalizar invitamos a que consultes el estudio Europeo EUROLIVE, promovido por el Instituto Municipal de Investigaciones Médicas de Barcelona. Los resultados de este estudio también certifican que los polifenoles y los ácidos grasos monosaturados reducen el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

Beneficios del consumo diario de aceite de oliva virgen extra de arbequina.


Previene la aparición de patologías cardiovasculares, ya que al aportar ácidos grasos saturados, regula los niveles de colesterol en sangre.

Mejora el funcionamiento del aparato digestivo, es protector estomacal ante las secreciones ácidas.

Prevé el estreñimiento cuando es tomado crudo y en ayunas.

Tiene efecto protector y tónico sobre la piel.

Mejora las funciones metabólicas y el desarrollo cerebral, ya que los ácidos grasos favorecen la formación de membranas celulares, y la formación de tejido cerebral.

Estimula la absorción de calcio y por ello estimula el crecimiento óseo.

Reduce el desgaste de los tejidos gracias a su poder antioxidante, disminuyendo el envejecimiento de la membrana celular.

Mejora la esperanza de vida y la calidad de vida en general debido a su natural aporte de nutrientes.